
Amigos(as) lectores(as):
Hacemos un alto en la fecundidad literaria de Melipal para festejar el aniversario Nº 451 de nuestra amada ciudad, Osorno.
En esta fecha tan importante para los nacidos, criados y residentes de esta tierra, a modo de homenaje incluimos un poema escrito a mediados del siglo XX por el insigne poeta osornino de aquella época, Gustavo Cid Uribe.
BRINDIS A LAS REINAS DE OSORNO
Peinan su gracia y belleza, todos los vientos del sur
tú... Odette; tú, Margot, Frida y Grette, jardín del amor
la nieve de las montañas, sus ojos, gentil expresión,
tiñen de oro bruñido, este rincón de Dios.
Por ríos, valles, a través del campo, sonriendo al sol
más allá de la luna, acariciando el cielo y el mar,
más lejos que la esperanza, más allá del último confín
tu Frida, tu Odette, Grette y Margot, vais regando belleza y amor.
Flores de mi pueblo fértil van perfumando
los bosques, lor ríos, las hojas de boldo y el arrayán,
la tierra agreste, el prado verde, la manzanilla y el maitén,
van riendo junto a la trilla, cantando al viento y al temporal.
Tú Odette, tú Margot, Frida y Grette, hechizos de madrigal;
cuatro princesas que ya son reinas, cuatro doncellas de la virtud
van prendidas como rubíes, frescas como el amor
envueltas en tenue brisa, cuajadas de aire y de sol.
Inquieta la luna su piedad balancea en el cielo,
de su rostro lágrimas de plata resbalan al mar,
de mis pupilas darle su brillo quisiera
porque, tú Odette, tú Frida, tú Grette y Margot, habéis robado su luz celestial.
Del fondo del río, Neptuno vigila, sonríe de gozo al ver mis princesas
¡tan bellas son ellas que ciegan sus ojos...!
tan frágiles parecen como hechas de rosas
sus voces tan dulces, exquisita su gracia, mis ojos se embriagan en ellas.
Espigas de trigo maduro, cascada de voz celestial
van cosechando sonrisas, van recogiendo el amor
son ellas regalo del cielo, nos la envía el Señor;
tú Frida, tú Odette, tú Grette y Margot, reinas de Carnaval.
Elegidas entre las flores del más bello jardín
por su gracia, su belleza, por ser ellas esplendor,
por formar ellas las cuatro un ramillete gentil,
por llevar dentro del pecho primaveras y emoción.
¿Por qué triste mi pueblo se queda,
tal vez porque las ve partir...?
Dios sabe adónde las lleva
junto a otras flores de otro jardín...
Autor: ©Gustavo Cid Uribe.
Osorno, enero 8 de 1947.